El futuro que nos atrevemos a crear –  The future we dare creating.

** English follows Spanish **

Queridos amigos y colegas de Plata, Cultura y Cambio,

Son las nueve y media de la mañana y estoy sentada en nuestra oficina, decidiendo cómo invertir mi día. En el tablero hay muchas notas; Entre ellas esta de Carla, que me calentó el corazón. Llevo la conciencia que una fase de mi vida está terminando.

img_1411En estos días negocio mi espacio mental entre pensar en el futuro de nuestro trabajo en conjunto, y tratar de interpretar el significado de nuestra investigación. Estoy tomando estas notas para aclarar mi mente y averiguar lo que quiero compartir con ustedes el viernes, cuando finalmente nos reunimos para hablar sobre los próximos pasos.

A ver, comencemos con el significado de nuestra investigación.
Llegué a Medellín con la intuición que emprender en los procesos sociales es un trato complicado. Entendía el sentido de ‘emprendimiento’ como relaciones frías y una tendencia natural hacia priorizar lo rentable. La idea de traducir los procesos sociales en negocios me parecía la receta perfecta para acomodarnos al sistema. El opuesto a la resistencia: una especie de deslizamiento, o quizás de abrazo, a la lógica que rige el status quo. Un ejercicio de separación – una distracción al reto de enfrentar los problemas estructurales más grandes. Este era mi instinto. No mi hipótesis de mi investigación, sino una percepción personal.
He aprendido que para investigar uno debe abrirse, soltar. Sabía que tenía que trascender mi geometría interna para poder escuchar. Así que esto es lo que hice este año. Comencé a compilar piezas de un rompecabezas. ¿Han oído la historia de los ciegos que tocan el elefante? Cada uno de ellos toca una parte diferente y describe lo que siente. Cada uno piensa que es algo diferente: no perciben el elefante como tal.
Así que traté de recoger las piezas del rompecabezas sin forzarlas en una gloriosa conclusión. Aceptando mi ceguera al todo, traté de suspender mi propio juicio también. El momento aha no ha llegado en una forma coherente. En lugar de este famoso aha!, recibí muchos regalos, en forma de momentos compartidos, celebraciones e introspección.

Fermentando entre todos los momentos estaba escondiendo uno que no esperaba. Se manifestó repentinamente y lo sentí tan vulnerable, tan precioso, tan milagroso. Para mí sucedió mientras yo estaba en Houston, en la casa de mi amiga Emma. El chat de Whatsapp de Plata Cultura y Cambio no dejaba de sonar porque ustedes iban a bailar juntos. Recibí una foto del grupo, y luego este gif de un perro abrazando a otro perro, el cual -por supuesto- fue enviado por Liliana, que juega al escondite con su ternura.

Sentada a kilómetros de distancia de Medellín, me di cuenta que nuestro proceso de investigación se ha convertido en algo más que el espacio para reunirse regularmente con otros líderes de organizaciones sociales. No sólo investigamos juntos, estamos comprometidos con los seres de los demás con todos nuestros poderes especiales. Tal vez era una función de estar tan lejos, pero en ese momento la belleza de nuestro encuentro se cristalizó y la sentí como algo tan real que casi podía tocarla.
En sí mismo, el cuidado y el amor que ponemos en nuestra relación es la energía que permite la creación y la transformación. Eso, para mí, fue un momento aha.

Entonces, ¿qué tiene que ver esto con la pregunta de cómo nuestras organizaciones ser vuelven sostenibles?
Para explicar lo que pienso voy a usar una teoría que este año me dio nuevas imágenes para expresar cosas que he conocido instintivamente por un tiempo. Les mencioné que este año tomé un curso en línea llamado “TheoryU: el liderazgo de un futuro emergente”.

Un grupo de investigadores del MIT explica que para que podamos crear con los demás y cambiar nuestro ser y nuestra sociedad pasamos por una especie de proceso de U. Imaginemos el U como una enorme estructura geológica. De pie en el lado izquierdo de la U, nos enfrentamos al abismo. Por otro lado, imagina el futuro que queremos. Esta teoría sugiere que el camino a seguir no es un salto, sino un respiro – Una profundización en nuestra experiencia personal y colectiva para llegar al fondo, donde hay la presencia.

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Presencia, significa estar plenamente allí, y por lo tanto “sentir, sintonizar y actuar desde nuestro más alto potencial futuro”. Esa presencia es lo que nos permite estar verdaderamente en sintonía con nuestro entorno y ver las oportunidades. Para llegar a la presencia suspendemos el juicio, como lo hice en el proceso de investigación.

Entonces, ¿qué emerge? Lo que emerge son nuevas maneras de ver el mundo. Soluciones que no resuelven el problema, sino que lo trascienden.

En nuestra investigación, para mí ha significado ir más allá de la dualidad ‘organización comunitaria vs. empresa social’. Lo que es más importante es cómo trabajamos juntos, cómo hacemos hacking al sistema para que sirva nuevas visiones. Aquí hay unos ejemplos:

  • Unir nuestros recursos para compartir espacios de conexión (un ejemplo de esto es nuestro Tesoro Escondido, el festival del MTR en Castilla, o el evento ‘Orion Nunca Más’);
  • Generar fondos con servicios, pero reinvirtiendo tiempo y energía en proyectos comunitarios (ver por ejemplo el modelo personal y empresarial de Carla);
  • Utilizar el arte para permitir que las personas se reúnan y compartan perspectivas, historias, visiones del mundo (un ejemplo de esto es el Encuentro de Voces que organiza Liliana).

En todos estos casos, lo que hace que el trabajo sea transformador es una intención de abrir los canales de comunicación, de abordar audazmente las partes de nuestra vida interna que el sistema no se atreve a tocar, y conectar  con diferentes personas de manera accesible y sentida. Estos espacios, y la intención que ponemos en ellos, nos dan el tiempo para ir a través de nuestro propio proceso de U, y pasar por ello como colectivos también.

La TeoriaU sugiere que el desafío es pasar del “ego” al “eco”. ¡Lo que nos toca hacer en nuestro trabajo organizacional! Pero trascender nuestro ego es tan difícil como individuos – ¿Qué pasaría si reconociéramos que el crecimiento de nuestras organizaciones es tan desordenado y tan poco lineal como nuestro propio crecimiento?

Sin embargo, a medida que crecemos, estamos motivados por una visión. Avanzar hacia el futuro es complicado, pero ¿cuál es el futuro que vemos? ¿Cuál es nuestra actitud hacia el mundo, y que realidad nos permite construir? ¿Como nuestras visiones nos cierran o abren hacia diferentes futuros posibles?
En otras palabras, ¿cuál es el futuro que nos atrevemos a crear?
¿Se puede usar el dinero para conectarnos, en vez de separarnos?

Sobre estos temas voy a escribir mi tesis, que será dedicará a ustedes. Pasaré el 2017 reflexionando y poniendo en palabras las complejidades y corazones que he sentido este año. Me comprometo a escribir esta tesis para ustedes porque quiero escribir algo que pueda reunir nuestra sabiduría colectiva para ayudarnos a ver el mundo de nuevas formas.

Lo que me lleva a la ACCIÓN. ¿Qué acción está emergiendo de nuestro proyecto de investigación? Estoy emocionada de visualizar esto con ustedes el viernes. Oh, tan emocionada.

Con amor,

Gioel


Dear friends and colleagues from Plata, Cultura y Cambio,

It is 9,30 am and I am sitting in our office, deciding how to invest my day. On the board there are lots of notes; in between them this note from Carla, which warmed my heart. I am wearing the awareness that a phase of my life is ending.
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These days I negotiate my mental space between thinking about the future of our work together, and trying to make sense of our research so far. I am using these notes to clear my mind and figure out what I want to share with you on Friday, when we finally meet up to talk about the next steps. Let’s start with the meaning of our research.

I arrived to Medellin with an intuition that making social processes businesses is a messy deal. I saw ‘business’ as a space of cold relationship and a naturally tendency towards the profitable. The idea of translating social process to business felt to me like the perfect recipe for accommodating the system. The opposite to resistance: a sort of slipping, or maybe cocooning, into the logic that rules the status quo, the exercise of separating and excluding ourselves from facing the bigger structural problems. This was my instinct. Not an hypothesis of my research, but a personal perception.

I have learnt that to research one must open, let go. I knew I had to transcend my internal geometries to be able to listen. So this is what I did this year. I started compiling pieces of a puzzle. Have you heard the story of the blind people touching the elephant? They each touch a part, and describe what they have felt. Each of them thinks it is something different: they don’t get it is an elephant.
So I tried to collect pieces of the puzzle without forcing them together to make some glorious conclusion. Accepting my blindness to the whole, I tried to suspend my own judgement as well. The aha moment has not arrived into one coherent form. Instead of this famous aha, I received many gifts, in form of moments of sharing, celebration, and introspection.
Brewing between all of the moments was hiding one that I did not expect. That manifested suddenly and that felt so vulnerable, so precious, so miraculous. To me it happened while I was away in Houston, at the house of my friend Emma. The Plata Cultura y Cambio whatsapp chat would not stop buzzing because you all were going out dancing. I received a photo of the group, and then this funny giff of a dog hugging another dog, which – of course- was sent by Liliana, who plays hide and seek with her tenderness.

Sitting miles away from Medellin I become aware that our research process had become something more than the space to regularly meet other organizational leaders. We were not just researching; we were engaged with each other’s as being, with all of our special powers. Maybe it was a function of being so far away, but in that moment the beauty of our encounter crystalized and I felt it as something so real that I could almost touch it.

In itself, the care and the love that we put in our relationship is the energy that allows for creation and transformation. That, to me, was an aha moment.

So what does this have to do with the discussion of how our organizations transition to sustainability?

To explain what I have been thinking about I am going to use a theory that this year gave me new visuals to express things that I have known instinctively for a while. I might have mentioned to you that this year I took an online course called ‘TheoryU: leading from an emerging future’.

A group of researchers from MIT explains that in order for us to create with others and change ourself and our society we go through a sort of U process. Imagine the U as an huge geological structure. Standing on the left side of the U, we face the abyss. On the other side, visualize the future we want. They suggest that the way forward is not a jump, but to breath – A deepening into our personal and collective experience to reach the bottom, which is presence.
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Presencing, means to be fully there, and therefore ‘to sense, tune in, and act from one’s highest future potential’. Presencing is what allows us to be truly in sync with our environment and see the opportunities. To arrive to presencing we suspend judgement, just like I did in the research process.

So what emerges? What emerges is new ways of seeing the world. Solutions that do not solve the problem but transcend it.
In our research, for me it has meant stepping beyond the duality ‘community organization vs. social enterprise’. What is more important is how we work together, how we tweak the system to make it serve new visions. Here are some examples:

  • Coming together and pulling resources to share spaces of connection (some example of this are our treasure hunt, the MTR’s festival in Castilla, or the event ‘Orion Nunca Mas’);
  • Generating funds by selling services but reinvesting time and energy in community projects (see for example Carla’s personal and business model);
  • Utilizing art to allow people to come together and share perspectives, stories, vision of the world (an example of this is the Encuentro de Voces that Liliana organizes);

In all these cases, what makes our work transformative is an intention to open the channels of communication, to boldly deal with the parts of our internal life that the system does not dare touching, and connect with diverse people in an accessible, heart-felt way. These spaces, and the intention we put into them, afford us the time to go through our own U process, and to go through it as collectives as well.

In TheoryU they suggest the challenge is to move from ‘ego’ to ‘eco’.  Exactly what we need to do in our work! But transcending our ego is so hard as individuals – What if we were to acknowledge that the growth of our organizations is just as messy and un-linear as our own growth?

And yet, as we grow, we are motivated by a vision. Moving towards the future is messy, but what is the future we see? Is our attitude towards the world allowing us to construct the world we want to be in? How do our visions close or open us towards different possible futures?

In other words, what is the future that we dare create? Can money be used to connect us, rather than separate?
This is what I will be writing about in my thesis, which will be dedicated to you. I will spend 2017 reflecting, putting into words the complexities and hearts I have felt this year. I am committed to writing this thesis for you because, I want to write something that can bring together our collective wisdom to help us see the world with fresh eyes.

Which brings me to the ACTION. What action is emerging out of our research project? I am excited to visualize this with you on Friday. Oh so excited.

With love,

Gioel

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